lunes, 7 de noviembre de 2011
viernes, 4 de noviembre de 2011
El último deseo
Autor: Andrjez Sapkowski
Editorial: Bibliopolis
En EL ÚLTIMO DESEO, primera novela de la serie, Sapkowski no parece tener más interés que presentarnos en profundidad al brujo Geralt (es brujo mutante, cazador a sueldo de monstruos), su forma de ser y trabajar y algunos de sus habituales compañeros. Y para ello articula a través de una pequeña historia, varios sucesos y aventuras de manera impecable, como flashbacks.

Editorial: Bibliopolis
En EL ÚLTIMO DESEO, primera novela de la serie, Sapkowski no parece tener más interés que presentarnos en profundidad al brujo Geralt (es brujo mutante, cazador a sueldo de monstruos), su forma de ser y trabajar y algunos de sus habituales compañeros. Y para ello articula a través de una pequeña historia, varios sucesos y aventuras de manera impecable, como flashbacks.
La lista
15 líneas: relatos hiperbreves
Han publicado una lista con los nombres, los apellidos y las fotos de un grupo de señores y señoras que acumulan buena parte de la riqueza del planeta. 1.200 milmillonarios de todo origen frente a 1.200 millones de pobres de todo origen. Y ninguno se ha escondido ni se ha arrepentido ni se ha avergonzado. Tampoco los buscan.
Han publicado una lista con los nombres, los apellidos y las fotos de un grupo de señores y señoras que acumulan buena parte de la riqueza del planeta. 1.200 milmillonarios de todo origen frente a 1.200 millones de pobres de todo origen. Y ninguno se ha escondido ni se ha arrepentido ni se ha avergonzado. Tampoco los buscan.
jueves, 3 de noviembre de 2011
The sentence of day
miércoles, 2 de noviembre de 2011
Caídas
15 líneas: relatos hiperbreves
El niño que tropezaba a menudo apenas sufría. Poco dolían los golpes y menos aún el ridículo ocasional. Con cada caída aprendía y constataba. Y se levantaba siendo alguien un poco mejor. El niño que casi nunca tropezaba sufría más penas. Mucho le dolían los golpes y más aún el ridículo ocasional. Con cada caída aprendía y constataba. Y se levantaba siendo alguien un poco peor.
El niño que tropezaba a menudo apenas sufría. Poco dolían los golpes y menos aún el ridículo ocasional. Con cada caída aprendía y constataba. Y se levantaba siendo alguien un poco mejor. El niño que casi nunca tropezaba sufría más penas. Mucho le dolían los golpes y más aún el ridículo ocasional. Con cada caída aprendía y constataba. Y se levantaba siendo alguien un poco peor.
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