Cuatrovientos munduan
Ante el inminente comienzo de Pekín Express: la ruta del dragón, aprovechamos la ocasión para saludar y cumplir aquella amezana. Brujulazo que te crío a Ha Long o lo que es lo mismo ahí va Vietnam II.
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viernes, 24 de septiembre de 2010
jueves, 23 de septiembre de 2010
Guárdame bajo tierra
Libros
Ramón Saizarbitoria es un vasco de los que hacen buena literatura en euskera, aunque algunos necesitemos que alguien nos la traduzca.
en Guárdame bajo tierra hay cinco novelas diferentes, pero que naturalmente tienen rasgos comunes. Uno de ellos es que sus historias son humanas, muy humanas. Por eso conecta, porque podemos identificar personajes y situaciones como si los viviéramos a diario.
Si quieres, lo tienes en la biblioteca.
Ramón Saizarbitoria es un vasco de los que hacen buena literatura en euskera, aunque algunos necesitemos que alguien nos la traduzca.
en Guárdame bajo tierra hay cinco novelas diferentes, pero que naturalmente tienen rasgos comunes. Uno de ellos es que sus historias son humanas, muy humanas. Por eso conecta, porque podemos identificar personajes y situaciones como si los viviéramos a diario.
Si quieres, lo tienes en la biblioteca.
Abodi & Co
Cuatrovientos munduan
Abodi en un día claro suena alto y claro. Al sur lejos, Arangoiti, Izaga, Monreal... Al este medio lejos, medio cerca, la zona de Belagua, Lakartzela... y al norte cercano, al alcance de GR, el Ori. Nuevo brujulazo a otro lugar navarcable o navardible, que no es lo mismo pero suena igual de raro.
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Abodi en un día claro suena alto y claro. Al sur lejos, Arangoiti, Izaga, Monreal... Al este medio lejos, medio cerca, la zona de Belagua, Lakartzela... y al norte cercano, al alcance de GR, el Ori. Nuevo brujulazo a otro lugar navarcable o navardible, que no es lo mismo pero suena igual de raro.
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miércoles, 22 de septiembre de 2010
Abrígate, que viene el invierno
Lohevistoxahí o melohanmandao
Muy útiles para las maxiparties informáticas que se celebren en enero.
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Muy útiles para las maxiparties informáticas que se celebren en enero.
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martes, 21 de septiembre de 2010
Diálogo sobre un diálogo
15 líneas: relatos hiperbreves
A. –Distraídos en razonar la inmortalidad, habíamos dejado que anocheciera sin encender la lámpara. No nos veíamos las caras. Con una indiferencia y una dulzura más convincentes que el fervor, la voz de Macedonio Fernández repetía que el alma es inmortal. Me aseguraba que la muerte del cuerpo es del todo insignificante y que morirse tiene que ser el hecho más nulo que puede sucederle a un hombre. Yo jugaba con la navaja de Macedonio; la abría y la cerraba. Un acordeón vecino despachaba infinitamente la Comparsita, esa pamplina consternada que les gusta a muchas personas, porque les mintieron que es vieja… Yo le propuse a Macedonio que nos suicidáramos, para discutir sin estorbo.
Z (burlón). –Pero sospecho que al final no se resolvieron.
A (ya en plena mística). –Francamente no recuerdo si esa noche nos suicidamos.
A. –Distraídos en razonar la inmortalidad, habíamos dejado que anocheciera sin encender la lámpara. No nos veíamos las caras. Con una indiferencia y una dulzura más convincentes que el fervor, la voz de Macedonio Fernández repetía que el alma es inmortal. Me aseguraba que la muerte del cuerpo es del todo insignificante y que morirse tiene que ser el hecho más nulo que puede sucederle a un hombre. Yo jugaba con la navaja de Macedonio; la abría y la cerraba. Un acordeón vecino despachaba infinitamente la Comparsita, esa pamplina consternada que les gusta a muchas personas, porque les mintieron que es vieja… Yo le propuse a Macedonio que nos suicidáramos, para discutir sin estorbo.
Z (burlón). –Pero sospecho que al final no se resolvieron.
A (ya en plena mística). –Francamente no recuerdo si esa noche nos suicidamos.
Jorge Luis Borges
No seas calamar (I)
El diván de Sagra Máttikha
El calamar se llama así porque cala el mar. ¡Ja!
Resulta que hace muuucho muuucho tiempo alguien inventó un artilugio de escribir y lo llamó cálamo, del latín calamus, que significa caña, porque lo que se utilizaba era un trozo de caña. Después la terminamos llamando pluma porque se usaba una pluma de ave. La manera de utilizar el instrumento en cuestión era sencilla: sólo había que mojar la punta en un recipiente que contenía la tinta necesaria para escribir. Como este recipiente era el adecuado para poder emplear el cálamo, se dio en llamar calamarius.
Y va y resulta que hay un animal que también tiene un recipiente con tinta. Igual, igual. ¿A que no sabes qué nombre se le puso al bicho?
Porque cala el mar, porque cala el mar...
El calamar se llama así porque cala el mar. ¡Ja!
Resulta que hace muuucho muuucho tiempo alguien inventó un artilugio de escribir y lo llamó cálamo, del latín calamus, que significa caña, porque lo que se utilizaba era un trozo de caña. Después la terminamos llamando pluma porque se usaba una pluma de ave. La manera de utilizar el instrumento en cuestión era sencilla: sólo había que mojar la punta en un recipiente que contenía la tinta necesaria para escribir. Como este recipiente era el adecuado para poder emplear el cálamo, se dio en llamar calamarius.
Y va y resulta que hay un animal que también tiene un recipiente con tinta. Igual, igual. ¿A que no sabes qué nombre se le puso al bicho?
Porque cala el mar, porque cala el mar...
viernes, 17 de septiembre de 2010
Una lucecita
Mucha gente habla y escribe sobre cualquier tema. De todo lo que se dice, seguramente la mayor parte debería olvidarse. De la otra parte, ya pequeña de por sí, sólo unas cuantas frases se recuerdan o se anotan: son las citas, que a veces nos iluminan para hacernos ver lo que posiblemente es, de por sí, evidente. De estas anotaciones seleccionaremos algunas que nos parece que merecen ser conocidas porque dicen algo bueno.
Si conoces alguna, ya sabes, nos la haces llegar por los medios habituales: biblioteca, alviento@cuatrovientos.org, comentario en el mismo artículo...
Para empezar, porque esta sección se hace desde la biblioteca, las siguientes:
Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca
Jorge Luis Borges
La lectura no da al hombre sabiduría; le da conocimientos
William Somerset Maugham
El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho
Miguel de Cervantes
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