O latinajos, según se mire.
Aunque hace ya unos cuantos siglos de la dominación romana, nos han quedado multitud de expresiones que no han cambiado en absoluto. Algunas las utilizamos sin darnos cuenta de que son palabras latinas: cuando hablamos del
déficit o del
superávit de una empresa o del
curriculum (currículo dicen ahora) que tengo que enviar.
Ahí va una minilista:
a priori con anterioridad
a posteriori después
ex profeso a propósito
in articulo mortis en el último momento
inter nos entre nosotros
ipso facto en el acto, en el momento
lapsus linguae error al hablar
lapsus calami error al escribir
mare magnum confusión, desorden
modus vivendi forma de ganarse la vida
peccata minuta asunto poco importante
per se por sí mismo
quid pro quo una cosa por otra
sine die sin fecha determinada
sine qua non sin el cual no; imprescindible
statu quo estado actual
ultimatum último plazo u oportunidad
velis nolis quieras o no
verbi gratia por ejemplo
vox populi de dominio público
grosso modo (no a grosso modo) a grandes rasgos
Nota: Sirven para quedar bien en algunas situaciones (o como un pedante en otras).